Mostrando entradas con la etiqueta centenario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta centenario. Mostrar todas las entradas

20 de marzo de 2011

Centenario de Gabriel Celaya



Leo en el diario Público  que el viernes pasado se conmemoraba el centenario de Gabriel Celaya. Un centenario que ha pasado desapercibido, sin actividades multitudinarias, fotografías de políticos reivindicando su compromiso, congresos de estudiosos analizando su obra,... tal vez ser honesto no está bien visto ( publicó más de cien libros y murió pobre).

Celaya fue un ejemplo claro de la poesía comprometida en la España de la dictadura , algo que le supuso problemas con la censura y los jueces, pero también con los escritores que preferían que la literatura no se manchase de política y realidad. Los versos del poeta nos dejan claro su compromiso:

"Nada de lo que es humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas poetísimos. Debe haber ideas, aunque otra cosa crean los poetas acéfalos. Debe haber calor animal. Y debe haber retórica, descripciones y argumentos, y hasta política. Un poema es una integración y no ese residuo que queda cuando en nombre de "lo puro", "lo externo" o "lo bello", se practica un sistema de exclusiones.
La Poesía no es neutral. Ningún hombre puede ser hoy neutral. Y un poeta es por de pronto un hombre."

En este enlace está la entrevista que le hicieron en el programa "A fondo" de RTVE, y a otros vídeos sobre el autor en el fondo documental de la televisión pública.

Y más abajo podéis leer (o escuchar en la versión de Paco Ibáñez) uno de los poemas más conocidos de la poesía española del siglo XX y que contiene la clave de toda la obra de Celaya: La poesía es un arma cargada de futuro.





  LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.


¿Crees que sus palabras siguen vigentes hoy?

2 de noviembre de 2010

Escríbeme a la tierra: Homenaje a Miguel Hernández en su centenario

     El pasado sábado 30 de octubre, pude asistir al estreno de "Escríbeme a la tierra. Drama en tres cárceles y tres lamentaciones",dentro de la programación del XV Festival Madrid Sur



     El solo hecho de asistir a una obra sobre Miguel Hernández el día en que éste cumplía 100 años, ya era motivo de estremecimiento, pero el texto de Juan Carlos Jiménez modelado por la dirección de Gonzalo Valle, hizo que las lágrimas corriesen a raudales por las venas de todos los presentes.

Las evocaciones a diferentes momentos de la vida del poeta, a las personas que amó, a su compromiso con la sociedad y, por qué no decirlo, a su coherencia personal y a su dignidad hicieron que se rasgasen a jirones las almas de cuantos pudimos presenciar esta maravilla. 

Momento para reencontrarnos  con el corazón y la vida.

Gracias Juan Carlos.

Centenario de Miguel Hernández

     El pasado día 30, Miguel Hernández cumplió sus primeros cien años de vida. De vida sí, porque sus poemas han hecho que siga vivo entre nosotros, en los libros, las clases y, lo que es más importante, entre la gente de la calle que siente en sus poemas la voz del pueblo.




     En el instituto, decidimos sumarnos al homenaje con un recital el viernes 29, víspera de su cumpleaños, en el que hubo versos, música, teatro, danza,... y la participación de todos los alumnos de ESO, Bachillerato y Garantía social. Muchos de estos alumnos nos estremecieron con su interpretación personal de los versos que Miguel escribió un día. Fue una mañana de emoción desbordada sobre el escenario, en la tramoya y en las butacas del salón de actos. Aquí (ver programa) dejo constancia del trabajo de todos.
    Enhorabuena y gracias a todos los alumnos por ayudarnos a dar esta fiesta de cumpleaños a Miguel Hernández.

17 de mayo de 2010

Manuel Mujica Lainez


Se celebra este año el centenario de un maravilloso escritor argentino: Manuel Mujica Lainez. Bomarzo es tal vez su mejor obra, ambientada en un mundo renacentista. Se cuenta en ella la vida de un personaje, el duque Pier Francesco Orsini, quien decide construir un jardín maravilloso lleno de monstruos y fieras fantásticas realizados en piedras.Actualmente siguen existiendo esos jardines de Bomarzo, conocidos como "el parque de los monstruos" por sus esculturas.



Aquí tienes también una entrevista con el autor, donde se ve una personalidad de otra época. Hoy, al oir su vida, parece tan lejana como la vida y el mundo de Orsini en el Renacimiento.