12 de enero de 2013

Cincuenta años sin Gómez de la Serna

El 12 de enero de 1963, en Argentina moría Ramón Gómez de la Serna, aunque su nombre era suficiente para que todos le conozcamos: Ramón.
Él nos explica como le gustó desde siempre este nombre:

"Yo estoy contento con llamarme Ramón, y hasta lo escribo con letras mayúsculas, y muchas veces estoy por dejarme olvidados encima de un banco de la calle mis apellidos, y quedarme ya para siempre sólo con ese Ramón sencillote, bonachón, orgulloso de su simplicidad".
Yo nací para llamarme Ramón, y hasta podría decir que tengo la cara redonda y carillena de Ramón, digna de esa gran O sobre la que carga el nombre, y que es exaltada por su acento que sólo la imprenta me escamotea porque las mayúsculas no suelen estar acentuadas".

 Ramón en 1931     Fuente

¿Quién era Ramón? ¿Cuál es su historia? Dejemos que él nos cuente su origen:

 "Nací, o me nacieron -que no sé cómo hay que decirlo en estricta justicia-, el día 3 de julio de 1888, a las siete y veinte minutos de la tarde, en Madrid, en la calle de las Rejas 5, piso segundo.
(...)
Era un piso oscuro en una calle oscura, y como yo era hijo de su luna de miel y aquella casa la casa elegida con cuidado para el torna boda -no hubo viaje-, he pensado que se debían querer mucho y sentirse muy felices cuando no les importó cuarto tan tenebroso".

  [Hoy es calle Guillermo Rolland 7, Aquí puedes ver la fachada de la casa y la placa en el primero, en la casa descrita por el autor]

Ramón es el padre de la GREGUERÍA, un invento cuya fórmula es 

Humorismo + Metáfora = Greguería

"Aquel tipo tenía un tic, pero le faltaba un tac; por eso no era un reloj". 
"El pez más difícil de pescar el el jabón dentro del agua".

Aquí puedes leer varias más.


Ramón escribió numerosísimos libros. Su bibliografía da cuenta de ellos. Encontramos novelas, poemas, ensayos, artículos, textos vanguardistas,...un caos de textos inmenso, como el despacho en que se escribieron.
  Fotografía de Alfonso


De hecho, este espacio fue tan singular que se reprodujo íntegro hace unos años para una exposición en el Centro de Arte Reina Sofía. El despacho estaba situado en el llamado Torreón de Velázquez, en el número cuatro de la citada calle de Madrid. Allí, entre otras cosas, instaló un micrófono desde el que pronunciaría sus comentarios, tertulias y reportajes para Unión Radio Madrid hasta días antes de la guerra.




Tuvo, como todo intelectual de su época, una tertulia, en su caso en el Café de Pombo. En esa tertulia le dibujó Gutiérrez Solana en el cuadro que actualmente se expone en el CNA Reina Sofía. (Aquí está el cuadro y un estudio sobre él). De hecho, la Guerra Civil le llevó a exiliarse en Argentina y uno de los motivos de su temporal vuelta a España fue el intento del franquismo en emplear el nombre de su antigua tertulia. De hecho, antes de la guerra y en vista de la politización de varios de los participantes, él mismo decidió cerrarla. 

Todas sus apariciones eran una actuación sorprendente, nacida de su gusto por las vanguardias que revolucionan el arte y la literatura de principio de siglo. Estamos hablando de actuaciones que van desde pronunciar un discurso subido a un trapecio, a lomos de un elefante,...

  No te pierdas este vídeo rodado en 1928 en el cual nos habla de sus dotes de orador.




 


En su faceta de biógrafo, Ramón introducía entre cuestiones reales anécdotas inventadas, situaciones creadas por él,... es decir que sus biografías son un dechado de imaginación. Una de las más famosas es la que realizó de Valle Inclán, en las que ambos genios unen su imaginación para regocijo del lector. 



En esta página puedes encontrar más información sobre Ramón. Pero, una vez más, lo mejor será que lo disfrutes mediante la lectura.

2 comentarios:

  1. Genial, José Manuel,has hecho un documento muy completo de Don Ramón

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  2. Gracias, Mercedes. Faltan muchas cosas, pero Gómez de la Serna se merecía, al menos, un pequeño homenaje.

    Un beso, y gracias por comentar.

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